Cuando el amor se va a la guerra

30 Ene

De lupas y catalejos

Desde donde las noches son muy parecidas a los días, el frío cala los huesos y entumece las piernas, el aire no trae olor a campo, ni a mañana, ni a Sol, un hombre piensa a una mujer. Hace quince años que no la ve, solo en fotos puede disfrutar de esa sonrisa que tanto ama. Las llamadas, muy poco frecuentes, le acercan su voz como soplo de aire fresco. Sueña con ella, pero al amanecer no está.

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