El silencio de Guasasa

17 Mar

De lupas y catalejos

En Guasasa hace un calor tremendo, pero se respira un olor peculiar, mezcla de monte, sal  y mar. En Guasasa hace un calor tremendo, pero se respira un olor peculiar, mezcla de monte, sal y mar.

Cuando propuse ir a Guasasa para completar mi investigación sobre el arrendamiento de locales gastronómicos, no tenía la menor idea de lo lejos que quedaba. Solo cuando estaba en medio del camino me di cuenta de la realidad que encerraba la frase dicha por un cenaguero el día antes, “ahí hay que ir, no se pasa”.

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