Archive | noviembre, 2014

De recepciones, limas de uñas y otros demonios

6 Nov

De lupas y catalejos

“Si respetas la importancia de tu trabajo, este, probablemente, te devolverá el favor” Mark Twain

Puntual llegué a la entrada de aquella empresa. Como corresponde, procedí a identificarme con la recepcionista. Ella pareció no verme; con audífonos colocados y espejito en mano, bromeaba con un custodio y se sacaba las cejas. Mientras, una de las trabajadoras del centro hablaba por teléfono a toda voz, casi sentada sobre el buró.

Yo me sentía invisible; carraspeé y nada: cero contacto visual. Entonces repetí una, dos, tres veces, un “buenos días” que aumentó de volumen paulatinamente. Solo entonces la señora reparó en mí y lanzó un “dime”, nada amistoso.

Respiré profundo, le expliqué que venía a entrevistar a un especialista y dije su nombre: “¿A quién?”, me espetó. En aquel momento, la de la conversación telefónica intervino para decirle que sí, fulanito, el flaquito de bigotes, trabajaba en tal departamento. La recepcionista se…

Ver la entrada original 497 palabras más