Carlos Ruiz, la memoria y los equívocos de la muerte

1 Ago

De lupas y catalejos

humorista_cubanoSin pensar, guardo en la agenda el papelito con su dirección y me percato de que ya no tiene caso, no está. Tal vez su casa, vacía, se muestre agrietada, carente de la risa y del sonido de la voz intentando memorizar un nuevo texto.

Recuerdo la madrugada en que lo supimos. La última emisión del noticiero nos trajo la sorpresa, la incredulidad, el desasosiego consustanciales a toda muerte. Entonces fue mi esposo quien escribió, yo callé; solo a él le dije que no podía dominarnos la tristeza porque Carlos Ruiz de la Tejera actuó, soñó e hizo reír hasta el final.

Cuando lo conocí en persona, hace muy pocos meses, sabía que era un privilegio. Aquella noche vi a un hombre humilde que al segundo ya me contaba de su familia, de las cosas de la vida, de su amor por Matanzas, aunque yo era solo alguien más que…

Ver la entrada original 184 palabras más

Anuncios

Estás invitado a comentar...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: