La curandera de Macagua

5 Jul

De lupas y catalejos

La curandera de macaguaNunca antes había puesto los pies en casa de una curandera. Crecí en un barrio demasiado urbano o quizá carente de historias de otros tiempos para que esa parte raigal de la cultura cubana entrara en mi imaginario.

Pero una periodista neófita siempre anda a la caza de gente singular, interesante, y el olfato reporteril se activó cuando de paso por Los Arabos me contaron de aquella anciana que en Macagua sana con las manos. Los propios médicos mandaban a los pacientes a que la vieran, decían, y también supe de su estirpe de personaje respetado y casi de leyenda por esas tierras.

Poco tiempo después, volví apertrechada de grabadora, libreta de notas, bolígrafo, y tomé asiento delante de una mujer que no parece tener 94 años, sonríe con inocencia de niña, y analiza con sutileza a sus interlocutores. Engracia Ordóñez Abreu no oye muy bien, sin embargo parece…

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