Archivo | noviembre, 2016

El preciso instante para decir adiós

30 Nov

De lupas y catalejos

Una cree que después de cuatro días de duelo, después de llorar, negarse, volver a llorar, escribir y recibir mensajes de aliento, se ha endurecido un poco el pecho.

Una espera que después de noches de poco dormir, editar trabajos periodísticos, ponerle la vida y el cuerpo a ediciones especiales y no poder ir a la Plaza porque el deber está al lado del periódico… después de todo eso una espera poder ser fuerte para lo que venga.

Pero cuando luego de la madrugada entera de trabajo, una periodista se para a un lado de la calle a decir adiós al Fidel suyo, ya no es periodista ni otra cosa que no sea una muchacha sola, con frío, golpeada por el peso de la historia y por el sino de su generación de despedir a tantos grandes.

Una puede suponer que está lista, que no se desmoronará, pero es el…

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25 Nov

De lupas y catalejos

¿La extrañas?, me preguntan y yo demoro en responder. Extrañar supone ausencias y ella está en el fondo de pantalla de la computadora, en las paredes de la oficina, en las fotos del móvil. Y todos los días pienso en su bahía, y hablo mil veces del equipo de béisbol (yo, la antideportiva), y recuerdo a mis amigos, le hablo a mi familia, e inevitablemente persigo las noticias de esos lares. Por eso, cuando cruzo el Bacunayagua, no es un reencuentro, solo el beso cotidiano. No extraño a Matanzas, ella está conmigo.

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Alas de cualquier color

24 Nov

De lupas y catalejos

“Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra (…) Si me quieres, no me recortes: ¡Quiéreme toda…O no me quieras!” Dulce María Loynaz

¡Trae niña! La noticia sacude a la familia; se esparce la alegría y comienza un maratón de comprar artículos rosados: baticas, medias, hebillas, canastillero, sábanas…

Mamá, papá y todo adulto con relaciones de parentesco reservan un arsenal de presupuestos educativos para la pequeña. No es igual que si fuese varón, ¡no!, ella debe ser delicada, jugar dentro de la casa, no treparse en los muros ni tirar piedras.

Por eso le regalan muñecas, jueguitos de cocina, de limpieza, de maquillaje. Y la niña comienza a aprender que no le corresponde empinar un papalote, ni jugar a las bolas o tener un trompo. “Esas son cosas de machos”. Se sabe que la que transgreda las estrechas fronteras, y demuestre que puede correr más o…

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Conchita Torres: la música campesina no tiene fronteras

1 Nov

De lupas y catalejos

Texto y foto: Yeilén Delgado Calvo

Especial de la ACN para Cubasí

Conchita Torres no titubea para responder. Dice lo que piensa sin ambages, como la gente de campo, aunque vive casi desde su nacimiento en el reparto Dubrocq, de la ciudad de Matanzas.
  “No reniego de mis raíces. Guajira soy” confiesa, a los 63 años, una mujer que desde los siete permanece en los escenarios para defender la música campesina.
Fundadora de las agrupaciones Serenata Yumurina y Cuba Nueva, ganadora de premios Cubadisco y nominada a los Grammy, no aguarda por reconocimientos ni homenajes. Por el contrario, busca nuevos proyectos que la hagan sentir la misma emoción de los guateques hogareños en su infancia.
“Mi papá era natural de Benavides, un pueblecito cercano a Ceiba Mocha. Improvisaba y tocaba el laúd. No era un gran músico, pero me enseñó las tonadas. A él le debo el amor por…

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