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El Che está en todas partes (Fotos)

13 Jul

De lupas y catalejos

Desde hoy y hasta octubre estaré publicando fotos donde está la imagen del Che, a veces a propósito, otras sin querer, porque #ElCheestáentodaspartes. Invito a quienes quieran colaborar a mandarme sus fotos vía email (yeilen.delgado@gmil.com) o vía Facebook.

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Tumaini de la guerrilla

3 Jul

De lupas y catalejos

Siempre lo imagino con una sonrisa muy amplia alumbrándole el rostro, con esa expresión tan propia de la gente sencilla que anda por la vida dispuesta a dar de sí cuanto haga falta sin pedir a cambio, porque es lo correcto.

Tal vez eso mismo sintieron quienes compartieron con él en el Congo y, por eso, de la palabra en lengua swahili «tumaini» que significa esperanza, salió su sobrenombre: Tuma

Me lo represento como un guajiro de alma limpia, presto a la ayuda, pero que no olvidaba algunas quemaduras en el sentimiento como sus trasiegos desde los ocho años entre ganado, lecherías, arroz… para llevar más a la mesa del hogar por el que la madre, ocupada como sirvienta, se desvivía.

¿Cuán feliz podrá haber sido en aquellos años pobres en Manzanillo? Allí había nacido él, Carlos Coello, en diciembre de 1940 y allí también se hizo…

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Profesión de héroe tierno

19 Jun

De lupas y catalejos

¡Qué va ser cualquiera!, si las manos rudas se le convierten en suave almohada para acunar el fruto, si el mundo se le hace a la vez sencillo e inmenso cuando una mano diminuta se posa en su barba, si se sabe héroe tierno, dador de abrigo y de luces para alumbrar cada posible camino. Su profesión es la de la amistad, la del amor, la de la consecuencia, y nunca es más fuerte, ni más sabio, ni más grande que cuando lo llaman «papá», que es como decirle: «eres único».

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Ustedes son los protagonistas.

12 Jun

De lupas y catalejos

por Fernando Martínez Heredia *

Fernando Martínez Heredia «Pero nunca esperé homenajes, ni cuando éramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron José Martí y la Revolución» Foto: Tomada del blog La isla desconocida

Desde que era muy pequeño leía todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela política. Pero ni soñaba en que vendría una gran revolución, que me formó y me cambió una y otra vez, y que por ella llegaría a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esperé homenajes, ni cuando éramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron José Martí y la Revolución. Ahora, aunque en estos últimos años los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo.

Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos…

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Abrazar la ciudad

26 May

De lupas y catalejos

Sin querer ya voy sembrando y acaparando recuerdos por estas calles ajenas. Ilustración: LAZ

Adaptarse a una ciudad nueva se parece un poco al amor y sus despertares. Hay un momento inicial de desconfianza: ¿será para mí? Si se rebasa el temor al cambio —imprescindible para crecer, que también es volar— sobreviene el deslumbramiento.

Todo es bueno: el transporte, las oportunidades, la vida nocturna, el ambiente más cosmopolita, más libre, más qué se yo. Pero las pasiones desenfrenadas languidecen, y comienzan a aparecer las manchas: por acá el ómnibus que se demora mucho, por allá el domingo en que no hay tanto que hacer como una creía, y cerca de la otra esquina un basurero sin timideces.

Justo entonces te percatas de que no te sientes como pez en el agua. En tu tierra natal tenías otra cosa, una forma de andar sin mirar sobre tu hombro, un cruzar la…

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Papeles viejos

17 Mar

De lupas y catalejos

papeles-reciclablesUna no se muda de casa de una vez y para siempre. Es un proceso largo, de adaptaciones, crueles a veces, hermosas a ratos; un ir y venir de costumbres y emociones, más tremendas si la que se deja detrás es la casa de la infancia, donde queda la habitación con las mil y una cosas que no tienen una utilidad definida en el nuevo espacio.

Entonces, en una de esas visitas tan saboreables al hogar que hasta hace muy poco fue el único, hay que decidirse a botar papeles viejos. Ahí están las libretas, las agendas, los repasos de las asignaturas universitarias, los recortes de periódico que guardaste «porque un día me van a hacer falta».

Pero pasaron los años y nunca volviste a abrir la libreta, ni a consultar los repasos o las agendas porque la vida sigue su curso, cada vez más buscas y almacenas información digital…

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