Ustedes son los protagonistas.

12 Jun

De lupas y catalejos

por Fernando Martínez Heredia *

Fernando Martínez Heredia «Pero nunca esperé homenajes, ni cuando éramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron José Martí y la Revolución» Foto: Tomada del blog La isla desconocida

Desde que era muy pequeño leía todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela política. Pero ni soñaba en que vendría una gran revolución, que me formó y me cambió una y otra vez, y que por ella llegaría a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esperé homenajes, ni cuando éramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron José Martí y la Revolución. Ahora, aunque en estos últimos años los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo.

Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos…

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Abrazar la ciudad

26 May

De lupas y catalejos

Sin querer ya voy sembrando y acaparando recuerdos por estas calles ajenas. Ilustración: LAZ

Adaptarse a una ciudad nueva se parece un poco al amor y sus despertares. Hay un momento inicial de desconfianza: ¿será para mí? Si se rebasa el temor al cambio —imprescindible para crecer, que también es volar— sobreviene el deslumbramiento.

Todo es bueno: el transporte, las oportunidades, la vida nocturna, el ambiente más cosmopolita, más libre, más qué se yo. Pero las pasiones desenfrenadas languidecen, y comienzan a aparecer las manchas: por acá el ómnibus que se demora mucho, por allá el domingo en que no hay tanto que hacer como una creía, y cerca de la otra esquina un basurero sin timideces.

Justo entonces te percatas de que no te sientes como pez en el agua. En tu tierra natal tenías otra cosa, una forma de andar sin mirar sobre tu hombro, un cruzar la…

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Papeles viejos

17 Mar

De lupas y catalejos

papeles-reciclablesUna no se muda de casa de una vez y para siempre. Es un proceso largo, de adaptaciones, crueles a veces, hermosas a ratos; un ir y venir de costumbres y emociones, más tremendas si la que se deja detrás es la casa de la infancia, donde queda la habitación con las mil y una cosas que no tienen una utilidad definida en el nuevo espacio.

Entonces, en una de esas visitas tan saboreables al hogar que hasta hace muy poco fue el único, hay que decidirse a botar papeles viejos. Ahí están las libretas, las agendas, los repasos de las asignaturas universitarias, los recortes de periódico que guardaste «porque un día me van a hacer falta».

Pero pasaron los años y nunca volviste a abrir la libreta, ni a consultar los repasos o las agendas porque la vida sigue su curso, cada vez más buscas y almacenas información digital…

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El amor existe o una respuesta para la gente apocalíptica

13 Feb

De lupas y catalejos

EL AMOR no es el vestido blanco, ni el anillo en el dedo. El amor no es el estado civil en la planilla x, ni los ahorros conjuntos; no es la planificación de las vacaciones, ni compartir la casa y la cama. El amor puede ser un poco todo eso o no serlo, porque se advierte más en la mirada de la mañana, en el beso de la despedida, en el extendido chat de los viajes internacionales, en el libro comentado, en el medio poema, en la canción a medias…

El amor no es  estar de acuerdo en todo, ni decir siempre «sí»; el amor no es permanecer juntos a toda ahora, ni hablar en plural, o dibujar corazoncitos en hojas rayadas; y no es que les falte mérito a los corazones rojos, pero amar es disentir mucho, y discutir por no fregar los platos del almuerzo, y odiarse unos…

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La grisura sin fondo

13 Feb

De lupas y catalejos

A veces me cuestiono por qué escribo tan poco de las y los iluminados, de la gente que regala una sonrisa y humedece la aridez del desierto diario, o con un gesto mínimo de solidaridad aplasta la más enconada desesperanza.

Creo que no les dedico las líneas que merecieran porque hay acciones tan benéficas que fluyen por el espíritu como algo natural; y también porque ese tipo de hombres y mujeres para nada busca agradecimientos, actuar con bondad es su sino.

Al menos yo, militante realista de tantas utopías, reflexiono más sobre quienes, con la urgencia de no sé qué amarguras o carencias, te disparan al pecho la inflexibilidad, la intolerancia, el total desprecio por las necesidades ajenas con el argumento sacrosanto de «ese no es mi problema».

Las y los grises ejercen su cuota de poder, por mínima que sea, con la prepotencia de la tiranía, y te dejan…

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El periodismo que sueña JR

20 Dic